Eduardo Gallo

LOS COMIENZOS

En 2001, con 16 años, Eduardo Gallo hizo sus primeros pinitos de becerrista en público. Se trató de un festejo celebrado en la localidad salmantina de Pelabravo, durante sus fiestas patronales. Allí, todas aquellas cualidades mostradas durante años en la Escuela, quedaron patentes ante el respetable. Su quietud y desparpajo cautivaron a los presentes, tanto profesionales como aficionados. Pronto entró a formar parte de los jóvenes valores de la cantera salmantina, que tantos toreros importantes había sacado.

 

Eduardo Gallo se convirtió pronto en uno de los 'niños mimados' de la Escuela. Los maestros Juan José y José Ignacio le inculcaron sobre todo el afán de superación y el espíritu de sacrificio que ha de tener un torero, y que, hasta hoy, a casi 10 años de su alternativa, el torero mantiene intactas. Siguió sorprendiendo en diferentes lugares, lo que hizo que pronto se planteasen el debut con picadores para la temporada 2003 y que se hizo posible el 9 de julio de ese año.

 

Temporada 2003

Los empresarios y apoderados franceses Luc Jalabert y Alain Lartigue se fijan, entonces, en el joven becerrista y atisban unas condiciones innatas para convertirse en un torero importante. Se cierra el acuerdo para su apoderamiento y debuta con picadores en Bourg-Madame (Francia), el 5 de julio de 2003. Las dos orejas que le cortó a la novillada de Valdefresno fueron presenciadas por Jonathan Veyrunes y Fernando Cruz, sus compañeros de cartel aquella tarde.

 

Quedaba media temporada por delante que se completó con un total de 20 novilladas, en las que fue capaz de cortar nada menos que 44 orejas y 8 rabos además de ser ganador ese mismo año del Zapato de Oro de Arnedo. Su concepto del toreo, largo y templado, y su valor inusual lo convirtieron en uno de los novilleros con más proyección del panorama nacional, por lo que había que rubricar las expectativas en la presentación en Las Ventas, la plaza más importante del mundo.

 

Temporada 2004

Pero antes había que pisar las plazas importantes y medirse al público más exigente. Eduardo afrontaba el reto dando la cara en todas las plazas donde se anunciaba, y respondiendo a las esperanzas de los aficionados que ya le seguían a un buen número de plazas. Olivenza, Valencia, San Sebastián, Arles, Zaragoza… Gallo asumía los retos con seriedad y con resultados antes de hacer el paseo en el ruedo venteño.

Y llegó el día. Era el 17 de mayo de 2004, en plena feria de San Isidro y con las cámaras de televisión en directo. Todo el orbe taurino estaba pendiente del rubio chaval que, vestido de verde y oro, se enfrentaba a una novillada de Román Sorando en compañía de Luis Bolívar y Sergio Marín. Y dio la cara. Una oreja fue el resultado de aquella tarde, pero aquel trofeo significaba mucho más; era la muestra de que había entrado con buen pie en el corazón de Madrid…

 

Comenzaba entonces el camino más serio, el de pisar las plazas de mayor responsabilidad, como Sevilla, Santander, Pamplona y San Sebastián. El torero estaba ya cuajado y sus apoderados franceses comienzan a prepararlo ya para la alternativa, que tendría lugar antes de que terminase la temporada. Era el novillero con más ambiente del escalafón y llegaba la hora de doctorarse, de dar el salto.

 

Un precioso terno grana y oro sirvió para hacer el paseíllo en San Sebastián el 9 de agosto de 2004. A ambos lados del salmantino, dos maestros del toreo: César Rincón y Julián López ‘El Juli', que serían, respectivamente, padrino y testigo de la ceremonia de alternativa. En los chiqueros, un encierro de El Torero. Al primero de la tarde, un precioso ejemplar de pelo melocotón y de 529 kilos de peso, Eduardo no lo olvidará nunca. Se llamaba ‘Ruiseñor', y fue el primer toro que el charro estoqueó en su carrera. El maestro César Rincón le cedió los trastos para que el rubio torero le cuajase una gran faena y le cortase una oreja. Otra le cortaría al sexto de la tarde para redondear la tarde de su alternativa. Salía disparado en la carrera por ser figura del toreo…

 

Gijón, Valladolid, Cantalejo, Cieza, Arles, y Salamanca en dos ocasiones fueron algunas de las plazas que vieron triunfar a Eduardo Gallo esa temporada. Una campaña que terminó con una nueva puerta grande en Alba de Tormes, ante sus paisanos, triunfo que puso el colofón a un periplo de 21 corridas de toros en el año de su doctorado.

 

Temporada 2005

Comienza la temporada 2005 en tierras americanas. Concretamente en Santa Fe de Bogotá (Colombia), donde de nuevo César Rincón es el padrino de su confirmación colombiana, en presencia de Finito de Córdoba. Gallo, vestido de malva y oro, le corta las dos orejas a ‘Temerito', un bravo ejemplar de El Paraíso que pesó 460 kilos y estaba herrado con el número 280. El torero encandila al público colombiano antes de regresar a España para afrontar su primer compromiso de la temporada en Castellón. La confirmación en Madrid estaba próxima y había que dar la cara en las ferias importantes de principios de temporada.

 

Así, está presente en Castellón, San Sebastián, Zaragoza, Nimes y Valladolid antes de afrontar el reto de la confirmación venteña.

 

Para el evento, Eduardo estrenaba un bellísimo vestido tabaco negro y oro con la chaquetilla de terciopelo. El ganado elegido era el de Alcurrucén, y el nombre de su primer toro era ‘Codicioso', que pesó 535 kilos y lucía en los costillares el número 171. Una vez más, el padrino de la ceremonia era el maestro colombiano César Rincón, con Manuel Jesús ‘El Cid' como testigo del acontecimiento. Sin embargo, aquella tarde la suerte le jugó una mala pasada a Eduardo, que no pudo abrir la Puerta Grande más importante del mundo, como hubiera sido su deseo.

 

Ese mismo año, el 25 de junio, sufre el mayor percance de su carrera. Sucedió en la plaza de Badajoz, donde lidiaba ganado del Conde de la Corte. Al entrar a matar, el toro lo arrolló y lo tiró al suelo, donde se ensañó con él, propinándole una grave cornada en el ano que se quedó a un centímetro del estómago. Duro percance que le mantuvo un mes en el dique seco, con una severa recuperación que le impidió actuar en varios compromisos firmados para ese mes de junio.

 

Afortunadamente, como sucede con los toreros, reapareció con la ilusión y la afición intactas para triunfar en plazas tan importantes como Granada, Ávila, Tudela, Vitoria, Barcelona, Santander, Gijón, San Sebastián, Almería, San Sebastián de los Reyes, Guadalajara y Salamanca, siempre su plaza, donde nunca ha dejado de triunfar. La regularidad se había aliado con el salmantino, que había completado una buena temporada a la que había que ponerle un fantástico colofón.

 

Fue el 26 de noviembre de 2005 en la plaza de Quito (Ecuador). José Ignacio Uceda Leal le cedía los trastos ese día para lidiar a ‘Despiste', un toro negro de Mirafuente, herrado con el número 50 y de 480 kilos de peso, al que Gallo le cortaría una oreja vestido de azul rey y oro y en presencia de David Fandila ‘El Fandi', que se convertía así en testigo de su confirmación ecuatoriana.

 

Temporada 2006

Ya de vuelta en España, comienza su temporada 2006 realizando dos grandes faenas a dos toros de Garcigrande y Domingo Hernández en Alba de Tormes (Salamanca), aunque el mal uso de los aceros le impide cortar las orejas. Sin embargo, ya había dado un toque de atención sobre su estado. Sí las corta en Jaén, donde sale a hombros, pero atraviesa un bache posteriormente del que se recupera en Morales del Vino (Zamora), cortando tres apéndices en la última actuación antes de su comparecencia en Madrid, por San Isidro.

Y es allí, en Las Ventas, donde muestra su valor, su temple y su coraje para cortar una oreja de un toro de Victoriano del Río que llegó a voltearlo de una forma muy fea. Triunfo en Madrid que, lamentablemente, no pudo rubricar en su segunda tarde en el coso venteño debido a las pocas posibilidades que ofrecieron sus dos oponentes.

 

Y es de nuevo en tierras zamoranas, esta vez en Fuentesaúco, donde renace el torero, después de atravesar un mal momento con la espada. Allí , muy cerca de sus paisanos, Eduardo corta un rabo y vuelve a subirse al carro de los triunfos. Máxime cuando logra los máximos trofeos, cuatro orejas y dos rabos, en su actuación de Salvaleón (Badajoz), el pueblo de su madre, donde deslumbra con su valor sereno y su temple.

 

A partir de ese momento, casi todas sus actuaciones se cuentan por triunfos. Santander, Alicante, Vitoria, Bayona, Málaga, San Sebastián, El Espinar, Quintanar de la Orden, Bilbao, Almería, Daimiel, Navaluenga, Zalamea, Alcañiz, Calanda… Son sólo algunos ejemplos del gran final de temporada que protagonizó Eduardo, que cerró el 2006 en España en el mismo sitio donde lo comenzó, Alba de Tormes, donde también logró el triunfo para encarar con buen sabor de boca el 2007.

 

Temporada 2007

Una temporada que comenzó en Valencia y Sevilla, donde, desafortunadamente, no rodaron las cosas, aunque se encauzó de nuevo el camino del éxito en Colmenar de Oreja (Madrid) y en Logroño, que continuó en Benavente y Granada, con sendas salidas por la puerta grande. Pero el motor ‘diesel' que mostraba el torero por esta época tardaba en arrancar, y no fue hasta el mes de julio, en Tudela (Navarra), cuando el Gallo comenzó a cantar más fuerte que nunca.

Y llegaron entonces los triunfos rotundos en sus plazas del norte, sus cosos talimán. Tres orejas en Santander, dos en San Sebastián, otras dos en Roa de Duero, una en Bilbao y en Bayona… Todo ello, salpicado por los dobles trofeos y en escenarios de menor importancia, tales como Sotillo de la Adrada, Zalamea la Real, Santoña, y en ferias importantes, cumplimentando un excelente final de temporada los triunfos de Valladolid, Murcia, Yepes, Logroño y su doble comparecencia en La Glorieta, la plaza de su Salamanca natal, que vio cómo se erigía en triunfador absoluto de la feria.

El colofón a la campaña llegó el 28 de octubre con su comparecencia en la plaza de Acho, en Lima (Perú), donde la espada le privó de un triunfo rotundo ante toros de Reyes Huerta. Gran actuación de Eduardo, que encandiló al público peruano.

 

Temporada 2008

La temporada 2008 comenzó en marzo, cumpliendo con el compromiso de Fitero (Navarra) y cortando una oreja, al igual que en Almoguera (Guadalajara) y en Granada. También hubo triunfo rotundo en Lisboa, otra de sus plazas talismán, pero la suerte no acompañó al torero en su doble actuación de Madrid.

 

De nuevo fueron los cosos de Santander y Bilbao los que relanzaron el ímpetu de un Eduardo Gallo que cumplió su tarde más rotunda en Constantina (Sevilla), al desorejar a los dos ejemplares de José Luis Marca que le cupieron en suerte.

Grandes actuaciones también las de Barcelona (donde recibió una cornada en el cuello), San Sebastián y Málaga, aunque el mal uso de los aceros le privó de los trofeos.

 

Su actuación en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), volvió a encadenar la consecución de trofeos, y Eduardo regresó a la senda del triunfo rotundo con sus actuaciones en Carbonero el Mayor, Móstoles y Salamanca, donde salió a hombros en compañía de El Juli y Miguel Ángel Perera en una tarde histórica.

 

Las orejas cortadas en Murcia y Alba de Tormes echaron el cierre a una temporada que concluyó con el cierre de un ciclo: el de la relación profesional entre el torero y la Casa Chopera , que decidieron poner el punto y final a su apoderamiento.

 

Temporada 2009

Comenzaba el año con el anuncio del toreo de su nuevo apoderamiento. José Luis Díaz Flores, José María Almodóvar y Abraham Corpa se hacían cargo de su carrera profesional mientras Eduardo se encerraba en el campo para poner a punto el asalto al trono del toreo.

El 21 de febrero, en Ciudad Rodrigo (Salamanca), los aficionados comprobaron la profunda evolución que el torero había experimentado en su forma de interpretar. Más largo, más profundo y con un temple infinito, las dos orejas que logró esa tarde fueron lo de menos; lo importante no era lo que se veía, sino lo que se atisbaba en el nuevo Eduardo Gallo…

 

Su temporada fue corta y aunque tuvo un gran arranque con su salida en hombros de la Plaza de toros de Valdemoro la tarde del 8 de mayo, lo mejor llegó en junio, donde el torero hizo un alto en el camino en su temporada española para una incursión en América. Viajó a Chota, donde estuvo anuncidado en dos ocasiones y de donde salió triunfador cortando cuatro orejas en su segunda cita.  El torero salió en hombros en su tierra tras cuajar dos toros de José Luis Marca.

 

A  principios del mes de noviembre, Eduardo Gallo dio por finalizada su etapa junto a Flores y Almodóvar y presentó a su nuevo mentor, Lázaro Carmona. Junto al reputado apoderado lograría llegar a los años más maduros y estables de su carrera. Lo mejor estaba por llegar... aunque muchos de los méritos del salmantino ya habían marcado pasajes de la Tauromaquia.

 

TEMPORADA 2010

Este año comenzaba para Eduardo Gallo una nueva andadura junto a Lázaro Carmona, con quien poco a poco fue logrando abrirse hueco. Carmona aportó al torero la profesionalidad y el apoyo esencial para que el salmantino madurase un grado más en lo que estaban siendo temporadas que quizá no eran de excesiva relevancia por el poco eco de lo que sucedía en el ruedo y las escasas oportunidades. La paciencia y la profesionalidad fueron claves en el tándem Gallo-Lázaro Carmona para poco a poco lograr un hueco más importante los siguientes años.

Esta temporada, Gallo toreó en Las Ventas en tres ocasiones, dos en mayo y una en Octubre. Las escasas opciones de sus lotes condicionaron el resultado de sus actuaciones, que no fueron exitosas. El público venteño valoró positivamente la actuación al segundo toro de su lote la tarde del 12 de octubre, con un toro de José Luis Fraile.

 

En otros festejos cuajó grandes actuaciones, como fue el caso de Ayllón, Carbonero El Mayor, Medina del Campo, Guijuelo, Cabanillas del Campo, o en el comienzo de temporada en Valdemoro.

 

TEMPORADA 2011

Eduardo Gallo afrontaba en 2011 una temporada difícil. A pesar de todo, siguen sumando mucho los éxitos en Las Ventas para las temporadas siguientes. De esto Gallo ya sabe mucho, e intenta, como siempre, sacar el máximo partido en cada compromiso sabiendo que de nuevo tendrá su oportunidad en el coso venteño.

 

Gallo cerró este año cortando una oreja de mucho peso en La México, después de haber cerrado una temporada en la que destacaron las tardes en Guijuelo, Villoria y en su plaza, La Glorieta, donde la tarde de Feria cortó una oreja a cada uno de los toro del Ventorrillo que estoqueó.

 

TEMPORADA 2012

Una de las tardes más importantes de la carrera de Eduardo Gallo se celebraría este año. Ocurría en esa plaza donde todos sueñan con triunfar y con la que los toreros siempre buscan una conexión especial que Gallo esa tarde logró alcanzar. Los tendidos se pusieron en pie en varias ocasiones durante las dos actuaciones del salmantino en Las Ventas. El torero logró destacar esa tarde por encima de sus compañeros por disposición y capacidad. Gallo se mostró firme y especialmente despejado con dos toros de Martín Lorca.

 

Gallo logró lo que llevaba buscando durante mucho tiempo, que la afición venteña se pusiera de acuerdo y pidiese con fuerza los trofeos a pesar de que no tuvo fortuna con los aceros. Esa tarde Gallo dio dos vueltas al ruedo que supieron a más recompensa para el torero. Sabían a reconocimiento y aprobación por parte de un público que esa tarde fue testigo de la madurez tan importante con la que el salmantino afrontaría este 2012.

 

Repitió en Las Ventas en San Isidro. En esta ocasión Gallo mostró otra de sus caras, la de la garra y el arrojo. Ese día Gallo se jugó el tipo con dos toros de El Ventorrillo y de nuevo el público venteño supo valorarlo. Fue ovacionado tras pasaportar a su primero.

 

A partir de ahí, se vislumbraba para Gallo una de las temporadas más importantes, por ser esta, la que podría colocarle de nuevo en el sitio en el que debería estar.  Afrontaba así citas importantes desde comienzo de temporada, con Pamplona o Bilbao como destacadas. Logró el reconocimiento del público bilbaíno con un toro de La Quinta tras exponer al máximo en una faena intensa.

 

TEMPORADA 2013

Las actuaciones de Gallo en Las Ventas hicieron que las empresas contasen con el salmantino desde comienzo de temporada en esta de 2013.

El salmantino hizo previamente campaña americana, en la que logró destacar en actuaciones como la de Manizales, de la que salió en hombros y se proclamó a la postre triunfador de la Feria. Le siguió el éxito en Medellín y en una población cerca de Bogotá.

En su regreso, le esperaban citas del importante calado de Castellón,  Valencia, Madrid o Sevilla. Eduardo lograba estar en las primeras Ferias de Temporada aunque por unos motivos u otros, el resultado no fue el esperado.

 

Remontó su temporada en plazas como Ledesma, Sahagún, Burgo de Osma, Sepúlveda, Vall d´Alba o en su tierra, Salamanca, donde salió en hombros.

 

Con este amplio rodaje, Eduardo Gallo parte a América acompañado de su nuevo mentor tras finalizar su relación profesional con Lázaro Carmona. Mateo Carreño es quien dirigirá al torero salmantino a partir de este momento.

 

Una vez en tierras aztecas, Gallo logra dejar una gran impresión nuevamente en La México, donde cortó una oreja y dio una vuelta al ruedo, rozando así la Puerta Grande. Torea también en la localidad de Guanajuato llamada Uriangato, donde logra salir en hombros tras un gran triunfo.

 

El torero comenzará su temporada 2014 en España en el tradicional Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo.

Eduardo Gallo

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